La eficacia del extracto de ajo (Allium sativum) como plaguicida natural se ha demostrado con ciertas plagas. El versátil ajo es un viejo conocido de campesinos y agricultores.

Es totalmente inofensivo para los ecosistemas, no afecta a insectos beneficiosos y las plantas rociadas con formulaciones de ajo puede consumirse al momento con toda seguridad.

Con los compuestos a base de ajo es necesario tener paciencia y ser constante en su aplicación.

Es muy eficaz contra las larvas que acaban con las hojas de las plantas, contra pulgones e inhibe el crecimiento de hongos. Actúa por ingestión, provocando una excitación del sistema nervioso, que provoca repelencia, si se mezcla macerado con agua jabonosa actúa por contacto.

Se pueden utilizar enteros plantándolos cerca de plantas y actúa como un insecticida sistémico. Se ha comprobado su efectividad sobre la mosca de la cebolla (Hylema o Phorbia antiqua) intercalando plantaciones de ajos entre las filas de cebolla.

Las mezclas el extracto de ajo con otros repelentes y fungicidas vegetales como las guindillas, o la nicotina o el laurel pueden doblar su eficacia, hay que experimentar con cantidades y tratamientos sobre las diferentes plagas.